Dicen que América es el país de las oportunidades. Pero ese título empieza a quedarse un poco obsoleto y sería mucho más sensato elevar ese honor a Internet. Realmente sólo hace falta una buena idea, incluso a veces simplemente una idea, y ponerle interés para acabar reuniendo tu primera pequeña fortuna vendiendo lo más simple y llano de este nuevo mundo: un píxel.
Este post está dedicado a aquellos que deciden explotar el ingenio y ese punto más ”iluminado” de los demás para hacerte famoso… y rico. Recordaba hace unos días que hacia unos años hubo un estudiante de apenas 20 años, Alex Tew, que decidió crear una página web, http://www.milliondollarhomepage.com/, una página donde vendía a 1$ el píxel para poder anunciarse. Este proyecto tan aparentemente simple tuvo un éxito sin precedentes puesto que el millón de píxeles que ponía a la venta fue comprado en su totalidad por un sin fin de marcas que quisieron formar parte de tan singular evento. Se sugería que se compraran packs mínimos de 100 píxeles para que la marca pudiera verse y finalmente logró su primer millón de dólares a tan joven edad.
Mi curiosidad por esta noticia me ha hecho llegar a averiguar que ha sido de esta persona y por lo que parece no se ha plantado ahí. De nuevo puso en marcha un nuevo proyecto, muy parecido a este primero, llamado “Pixelotto” donde esta vez ponía a la venta la misma cantidad de píxeles sólo que doblando el precio de compra, 2$ por píxel, y a cambio, de la recaudación total, ofrecía de premio 1 millón de dólares al afortunado visitante que clickeara sobre el píxel ganador. Este fue el resultado: Pixelotto.
La conclusión de toda esta historia es que las ideas, por muy descabelladas que resulten, en Internet siempre tendrán su lugar porqué ¿dónde si no encontrar un entorno donde todo el mundo tenga su sitio, donde encontrar justo ese tipo de gente que se apunta a cualquier locura, que son capaces de pagar por estar en la cresta de la ola por muy surrealista que resulte el vehículo y que tu mensaje en la botella en este mar infinito llegue a alguna orilla donde sea acogida de una forma cálida? Moraleja: lánzate, Internet es un océano donde siempre encontrarás un punto de apoyo donde hacer pie… o fortuna.








